Muy lejos
Estoy saturado de mi pega, exijo vacaciones right now. Llevo un par de temporadas metido con todo en el laburo, y considerando el tiempo en la U, haciendo de mesero o vendedor de retail, no he disfrutado vacaciones desde el colegio.
Venía planificando un viaje desde cuarto año. Mis amigos venían de vuelta, se habían pegado su viaje al sur haciendo dedo, o al extranjero los que tenían más plata. Yo, por otro lado, seguía ahorrando hasta la última de las monedas para las fotocopias del año. Si alguien se apiadaba, tenía un un ratito de piscina en una parcela, y eso no era nada para recuperar el ánimo.
Ahora tenía dinero para salir. Recién me había mudado a vivir con mi novia, y en la sobremesa se repetía la idea de tomarse unas semanas. La idea era olvidar todo, arrancarse, no importaba dónde. Me puse las pilas y decidí hacer la jugada financiera de la vida con unas vacaciones pagadas al contado
Costó decidirse a dónde ir, las decisiones en estos casos nunca son automáticas. Nunca nos ha tincado mucho ir al caribe ni a ningun tipo de lugar de paquete turístico. Alejandra quería tranquilidad, paisajes naturales, rústicos. Como el dinero jugaba en contra, viajar a Tailandia o Filipinas estaba fuera de las posibilidades, ni menos el Taj mahal o la Torre de Pisa.
Pero no hay que apartarse tanto para escapar del ruido infernal de la ciudad. Sin ruido ni el ajetreo de la ciudad, paisajes bucólicos, lo más rústico posible.
{Un amigo me convidó a su cabaña en el sur.El sector estaba rodeado por mar y cordillera. Asimismo, se encontraba ubicada entre varios volcanes y lagos. Queríamos seguir al sur, la casa era ideal para ir, descansar un poco y partir de viaje..
Planificamos el viaje para fines de junio. El día del viaje manejamos por turnos, unas seis horas cada uno, hasta llegar a la casa. Abrimos las Persianas de Madera
y quedamos extasiados con el ambiente de quietud, un lindo viernes de julio en la orilla del lago. Es todo tan hermoso, dijo Alejandra al mirar por la ventana.
Mi tío le había metido plata a la cabaña, era evidente. Vaya a saber uno porque la gente le pone tanta plata a una casa